jueves, 21 de abril de 2016

CALIXTO RIOJA ARIAS: ALCALDE SOCIALISTA DE PUEBLA DON FADRIQUE

El libertador fusilado


Puebla Don Fadrique es un pueblo del nordeste de la provincia de Granada.
A inicios de los años 30 del siglo pasado cuenta aproximadamente con 8000 habitantes que viven de la explotación maderera, la ganadería, la agricultura extensiva de cereales y los servicios. Allí nace nuestro personaje, Calixto Rioja Arias, en 1898, cuya semblanza realizamos gracias a los documentos aportados por su nieto, José Rioja Molina.
            A pesar de su distancia de Granada, “La Puebla” es un pueblo importante: posee industrias madereras y una reconocida feria de ganado; amplio comercio de bienes y servicios entre los que se encuentran casino, salón de baile, cine, hospital regido por una orden religiosa, convento, luz eléctrica, teléfono, telégrafos, sastrerías, peluquerías, farmacias, etc. Lo cual no le libra de las necesidades que padece la población trabajadora sometida a duras condiciones de explotación y miseria. Todos los sectores económicos están sometidos a la propiedad latifundista de la tierra.
            Quizás por esta doble condición el movimiento obrero organizado tiene presencia desde principios de siglo. Aportamos una fotografía (algunos testimonios señalan “Ejecutiva Local PSOE” y otros, “Comité Local de la UGT”), fechada en 1928,  en la que todos los personajes están identificados y merece la pena mencionarlos como constatación de su composición de clase y porque algunos nombres aparecerán en la lista de fusilados el día 22 de septiembre de 1936. De abajo a arriba y de izquierda a derecha: Vicente Navarrete *, Felipe Moreno Satorre (sastre), Higinio López Martínez; Antonio García Egea (farmacéutico),  Bonifacio Sánchez (médico), Demetrio Sánchez Martínez (alpargatero), Jacinto Muñoz Álvarez (practicante y comadrón), Crescencio Alcántara Buendía  (joyero) . Albino Sánchez Barcálzel, Juan de Dios Muñoz Galera, Calixto Rioja Arias*, Inocencio García González e Indalecio Martínez Real.
            Seguro que en la foto están trabajadores de las aserradoras y algún maestro pero ha sido imposible confirmarlo.
           

Proclamación de la IIª República

            Como en tantos otros pueblos de la geografía española la primera bandera republicana es izada en la Central de Telégrafos de La Puebla por un joven funcionario, Tomás Azorín Verdú, de origen catalanovalenciano, el 14 de abril de 1931.
            Ha triunfado la coalición republicano-socialista y Calixto Rioja Arias es elegido Alcalde. Había sido uno de los miembros fundadores del PSOE local y su primer Presidente, en 1917, con tan sólo 19 años.
Al ser elegido Alcalde tiene 33 años, está casado con doña Elicesia y tiene dos hijos: José y Pedro. Comenzó como empleado de comercio y para entonces tiene un comercio propio; es representante de la Sociedad de Autores y gestor de seguros.
            Son años convulsos por las fuertes contradicciones no resueltas por el Gobierno de la IIª República; la Ley de Reforma Agraria sigue empantanada y con ella la situación de los trabajadores y trabajadoras del campo. Las oligarquías socavan la autoridad del nuevo Gobierno y sabotean su impulso reformador en cualquier rincón; también en La Puebla, de lo cual hemos encontrado información en El Defensor de Granada que relata enfrentamientos entre miembros de la Casa del Pueblo y el exsecretario del Juzgado. Tenemos documentos que nos hablan de una campaña de difamación  contra Calixto Rioja, así como un panfleto original que recoge su defensa, firmada por el mismo, escrita en un perfecto castellano. Acaba con las siguientes consignas: ¡Viva la Unión General de Trabajadores!, ¡Viva el Partido Socialista Español!, ¡Viva “Unión Social” limpia de bigotes a lo Kaiser!
            En 1933 la coalición Radical-CEDA gana las elecciones. En 1934 estalla la Revolución de Asturias o Revolución del 34. Las derechas son conscientes de que las movilizaciones que se han producido tienen como instrumento fundamental las organizaciones locales. Por eso deciden suspender los Ayuntamientos elegidos el 14 de abril de 1931 y nombran Juntas Gestoras. Calixto Rioja Arias es suspendido como Alcalde de La Puebla.

            La Revolución de 1934 en Puebla Don Fadrique

            En la Puebla el levantamiento se produce con motivo de las reivindicaciones de una aserradora contra sus patronos; la chispa recorre pronto todo el pueblo. La intervención de la Guardia Civil provoca el enfrentamiento violento. La trama urbana de la Puebla reproduce, como en tantos otros pueblos, la alianza entre los caciques y la Iglesia. De la gran mansión se accede a dicha Iglesia por un pasillo que conduce a sus insignes moradores a un balcón interno superior desde el que mirar al pueblo en las celebraciones religiosas haciendo ostensible la jerarquía. Durante el levantamiento, la Iglesia es asaltada aunque el incendio es pronto sofocado. Los tiroteos se suceden por las calles. Un menor de edad es herido por arma de fuego y un Guardia Civil muere. Las mujeres adquieren gran protagonismo en la lucha que dura algunas horas antes de ser sofocada.
Mucha gente opta por huir por temor a la represión. Otros son detenidos y conducidos, entre ellos una mujer y algunos menores de edad, a la Prisión Provincial de Granada.

            Triunfo del Frente Popular y Ley de Amnistía

            Formado este frente electoral, en multitud de pueblos se realizan actos para apoyar las candidaturas unitarias. En un documento aportado por la familia de Calixto Rioja, aparece la comunicación oficial para un mitin a celebrar en Puebla Don Fadrique, el día 6 de febrero, en el “Salón Liberato”, en el que van a intervenir, entre otros, el joven catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Granada, Joaquín García Labella, miembro importante de Izquierda Republicana (será fusilado en Granada, el 25 de agosto).
            En la provincia de Granada tienen que repetirse las elecciones del 16 de febrero  de 1936, al haberse detectado fraude. Vuelven a realizarse el día 6 de mayo, ganando el Frente Popular los 13 escaños.
            Calixto Rioja es reincorporado a su puesto de Alcalde de Puebla Don Fadrique.
            La presión para que sean puestos en libertad todos los presos y presas de la Revolución del 34, conduce a que la Diputación Permanente de las Cortes, decrete la Ley de Amnistía, el día 21 de febrero. La amnistía para los presos de 1934 había sido el tema principal del programa del Frente Popular. Pero no todo salió bien: allí donde la movilización popular fue grande, lograron sacar inmediatamente a los presos y presas de las cárceles. No fue así en Granada aunque se producen algunas concentraciones en la Cárcel Provincial. Las personas detenidas por los acontecimientos de 1934 permanecieron presas, esperando el “desarrollo” de la Ley de Amnistía, entre ellas, las procedentes de  Puebla Don Fadrique. Han pasado cinco meses desde la Ley de Amnistía…de haber sido inmediata su ejecución, todas estas personas habrían sido excarceladas y, es de suponer, habrían vuelto a su pueblo donde muchas habrían tenido posibilidad de salvar sus vidas ya que la Puebla Don Fadrique fue zona “roja” hasta el último momento de la guerra que desató el golpe de Estado de Franco y sus secuaces.

            El libertador fusilado

            Una de las primeras tareas que asume Calixto Rioja tras su reposición como Alcalde de Puebla Don Fadrique es conseguir la libertad para los detenidos de su pueblo que siguen en la Prisión Provincial de Granada desde 1934. En un documento, fechado el 27 de mayo de 1936, anuncia que tiene que ausentarse de la localidad “por motivos de trabajo, dejando a Felipe Moreno Satorre como Alcalde mientras que él esté ausente. Viaja a la ciudad y se hospeda en una modesta pensión. Como se dice popularmente “mueve Roma con Santiago”, consiguiendo la salida de dos de ellos, menores de edad.
            Los acontecimientos se suceden de manera vertiginosa. El golpe militar de Franco contra el legítimo gobierno de la IIº República se produce el 18 de Julio
            Por desgracia, en Granada capital, los golpistas se hacen dueños de la situación desde el día 20 de julio, iniciando una campaña de terror y asesinatos masivos desde el primer momento.
            Calixto Rioja es detenido y conducido a la Prisión Provincial. Durante su encierro escribe un diario donde anota, entre otras cosas, los préstamos que realiza a otros compañeros de infortunio. Se hacen gestiones para conseguir su puesta en libertad que no dan resultado; la familia conserva algunas de esas cartas en las que personas significadas ruegan su excarcelación.  El 22 de septiembre es fusilado, en un aquelarre multitudinario, junto a las tapias del Cementerio Municipal de San José. Con él caen, ese mismo día, los paisanos a los que fue a liberar: Jesús González Sánchez, Gabriel Sánchez Ibánez, Vicente Navarrete Sánchez, Francisco La Paz Martínez, Salomé Campos (V), Primitivo La Cruz, Germán Gómez Tristante, Carlos Sola Muñoz, Eugenio Suárez García, Hipólito Martínez Romero, Providencia La Paz Martín, mujer,  Laureano Castillo Jiménez, Lobato Bernal Galera, Segundo Valero Martínez,  y es posible que alguien más, como se explica en el libro de Eduardo Molina Fajardo, “Los últimos días de Federico García Lorca”.
            En el libro de Alfonso Martínez Foronda, “Diccionario de la represión contra las mujeres en Granada (1939-1950), aparece el nombre de Providencia La Paz Martínez, de 33 años. Forma parte de una sumaria contra 36 vecinos de Puebla Don Fadrique; la causa se inicia el 21 de septiembre de 1936… Entendemos que fue un juicio sumarísimo pues a menos de 24 horas de haber sido iniciado se cumplieron las sentencias a muerte.
            La represión en la Puebla fue brutal.  Familias enteras son detenidas y llevadas a la prisión de Huéscar, un pueblo cercano. Es el caso de las dos jóvenes telefonistas, Encarnación e Isabel Moreno Pérez Hita, que son recluidas en dicha prisión junto a sus padres.
            El certificado de defunción que posee la familia de Calixto Rioja, firmado por Don Joaquín María López Diaz, Jefe Provincial del Distrito 3, dice que fue muerto en esta capital (Granada) el 22 de septiembre de 1936,  “ a consecuencia de heridas…” ; la fecha del documento es ilegible.
            El día anterior a su fusilamiento había escrito en su cuaderno: “La máquina de escribir es mía, pues me fue regalada y deseo sea para mis hijos Pepe y Pedro. Granada 21 de septiembre. Calixto Rioja”. No respetaron su última voluntad.

            Felipe Moreno Satorre, al que ya vimos en la fotografía de 1929, le sucederá como Alcalde de Puebla Don Fadrique hasta el final de la guerra.
            El 3 de junio de 1939 le requisan a su mujer, Elicesia, la mesa de su despacho domiciliario. La misiva oficial dice así: “AYUNTAMIENTO NACIONALISTA DE PUEBLA DON FADRIQUE, Se ruega a Doña Elicesia García facilite una mesa de despacho a este Ayuntamiento por serle necesaria. Por Dios España y su Revolución Sindicalista, Puebla Don Fadrique, 30 de junio de 1939, EL ALCALDE actal (accidental), García Castillo. El 3 de diciembre de 1995, su hijo Pedro reclama al Ayuntamiento la mesa de su padre; le es devuelta inservible.



            José Rioja Molina
            Roete Rojo

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